No todo son verrugas

verruga plantar

No todo son verrugas

(Last Updated On: 3 marzo, 2020)

Caso clínico

Una semana más, estamos en consulta de cirugía menor y crioterapia de nuestro centro. Nos llega José, al que un compañero nos deriva para crioterapia de una “verruga” en la planta del pie.  

En cuanto lo exploramos nos encontramos con esta lesión indurada, hiperqueratósica, dolorosa a la palpación. José nos cuenta que es como si se le clavara un clavo en el pié y no le permite andar bién y repercute significativamente en su vida diaria: 

callo plantar

Font: http://dermatoweb.udl.es/

Después de la anamnesis y de la exploración, nos planteamos: ¿le quemamos la verruga?

Este no es un caso aislado y que nos encontramos con mucha frecuencia los que realizamos crioterapia, y es que, en muchas ocasiones, se derivan pacientes que presentan helomas o callos plantares y que se etiquetan como verruga. Y es cierto que hay veces en que el diagnóstico no es fácil. Es por eso que queremos recordar los puntos clave de cada una de ellas para sacarnos de dudas. 

Verruga plantar

Las verrugas, son lesiones hiperqueratósicas y papilomatosas, levemente sobreelevadas, con puntos negros en muchas ocasiones. Estan causadas por el virus del papiloma. Pueden aparecer en dedos y en la planta del pie (tanto en zonas de apoyo como en el puente). Se pueden producir a cualquier edad, aunque son muy comunes en niños. La causa principal es la humedad excesiva ya sea por sudoración excesiva o por humedad en duchas, piscinas, siendo estas la vía de contagio más habitual. 

Callo plantar

Por otro lado, el heloma o callo, se caracteriza por presencia de una zona redondeada indurada, con hiperqueratosis,  que crece hacia dentro dando un dolor importante sobretodo con la deambulación. Aparecen en zonas de apoyo en las que existe impacto repetido frente a un reborde oseo (por ejemplo debajo de la articulación metatarso-falángica). La causa principal suele ser sobretodo por alteraciones mecánicas (ya sea por alteración en la deambulación, calzado inadecuado, estar muchas horas de pie…). 

Llegado este punto, alguien nos podria preguntar: pero en ocasiones, una verruga puede ser muy queratosica y darse en zonas de presión, ¿Cómo puedo diferenciarla de un heloma?

Aquí viene cuando nos pueden ser de ayuda dos instrumentos: un bisturí y nuestro dermatoscópio. Y es que, si raspamos con un bisturí una verruga, se producirá un pequeño sangrado que veremos como puntitos rojos.

Además, si utilizamos el dermatoscopio (tanto antes como después del raspado) podemos ver con mayor claridad los puntos negros y la superficie papilomatosa de la lesión en algunas ocasiones).

En cambio al raspar el heloma, no veremos sangrado y por el contrario, podremos ir raspando la lesión eliminando el exceso de queratina.

Con todo esto hemos llegado al diagnóstico de la lesión y le decimos a José que lo que presenta es un heloma plantar. Y ahora qué, ¿se lo quemamos? 

Como hemos dicho, la causa principal de los helomas plantares es un mal apoyo, es por ello que lo más importante en estos pacientes es derivarlos a un podólogo para que realice tratamiento sintomático con el raspado y enucleación de la lesión y para que pueda realizar un estudio biomecánico y corregir las alteraciones mecánicas para evitar recidivas. 

Y dado que hemos llegado hasta aquí, también es importante recordar como debemos tratar las berrugas plantares. El tratamiento de las verrugas será destructivo predominantemente (es por eso importante que tengamos bien claro en diagnóstico de la lesión a tratar). 

Los tratamientos que tenemos a nuestro acceso actualmente són: ácido salicílico (20-40%), que actua tanto como queratolítico como por el efecto inmunoestimulador local.  Crioterapia: destrucción mediante congelación (aunque es importante que inicialmente puede empeorar los síntomas de la lesión), y finalmente electrocoagulación (poco recomendada en palmas y plantas). 

Autora:

Clara Vilavella Lizana, @lapellcamfic

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